14.12.06

Querido Papá Noel...

Se acercan las Fiestas de Navidad, un momento clave en la vida de todos, independientemente del credo o situación social. Pero no me voy a poner a analizar que significan, quédense tranquilos.

No pude evitar que ese espíritu me invada y entre tantos divagues y corridas de compras, me acordaba de aquellas Navidades de chico, las que esperábamos con tanta ansiedad a partir del 8, cuando armábamos el pesebre y adornábamos el árbol. Las primeras imágenes son de las bolas de vidrio, tan delicadas, que año a año había que renovarlas casi a todas, de la nieve artificial de lana de vidrio que te dejaba las manos como si hubieras acariciado una ortiga o una “gata peluda” (N. del A.: Gusano que se encuentra en los árboles para estas fechas, peludo y altamente urticante) y esos arbolitos artificiales que a comparación de los actuales, parecían salidos de los bosques de Bosnia.

Aunque más vívidos son los recuerdos de los juguetes que teníamos. En su gran mayoría eran destinados a juegos de tipo activo, dinámico, o sea que había que jugarlos fuera de la casa, so pena de comerse la paliza del mes. Entre los más deseados estaban las pelotas de cuero n° 5, solo para una elite, sino a conformarse con la Pulpo de goma, de esas que te dejaba ardiendo cuando te pegaba. Las bolitas, preferentemente las chinas de vidrio, ni que hablar de las “lecheritas”, esas todas blancas, o los bolones y para los más rascas, bolillas de rulemanes viejos, altamente más competitivos y temidos. Estos tenían además la particularidad de constituirse en objetos de poder y moneda de cambio, al mejor estilo de Tom Sawyer.

Mi hermana siempre anheló la muñeca que caminaba y hablaba, casi tan alta como ella, pero mis viejos (¡Bueh! Papá Noel) solo llegó a las que tenían los discos en la espalda y que hoy me rememora escenas de Terminator. O el juego de té de porcelana chino -lo que me hace pensar en porque hoy en día aceptamos sus productos con tanta naturalidad- hasta llegar al elástico, que se podía jugar de a dos con la ayuda de una silla, o un hermano al pedo a la siesta, para que no lo vieran. Es que a esa hora estaba vedada la calle a los niños para no joder a los vecinos, porque aún se respetaban los derechos de los demás.

Completan la lista trompos, yo-yo’s, autitos de plástico “preparados” con masilla (los Matchbox no cuentan porque no los podíamos ni tocar ¿WHYyyy?), hasta piedras y palos, como desde los inicios de la humanidad.

Que lástima que se haya perdido esa parte tan importante en la vida de los chicos, donde había que sociabilizar y no nos idiotizabamos con los juegos de video, la PC, ni nos aislábamos detrás del los MP3 o los SMS.

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11 Tuvieron algo que decir:

Blogger Adrian Pegaso también estuvo divagando

Jaaaaaaaaaah!

Las pulpito!!!
No te olvides de los "Rasti", de esos circuitos de trencitos a pilas en forma de 8; esas bolsitas con soldaditos de plastico verde...

En el pesebre haciamos "la nieve" con algodon o la estopa que traian los cajones de durazno.

Las muñecas del disquito, mi prima tuvo una que tenia una cancion que decia mas o menos asi: "Cucú cucú cantaba la rana, cucú cucú debajo del agua..."

Bexos
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9:04 a. m.  
Blogger Centauro también estuvo divagando

No te olvides tampoco del Escalectric, o de los autos de carrera grandes de plástico a los que le poníamos una cuchara abajo adelante, o de los paracaídas que hacíamos con bolsas para los soldados, o de los ruleros a los que le poníamos un globo atrás y tirábamos venenitos...
¡Qué tiempos aquellos! Jugábamos al fútbol en la calle o el potrero hasta la hora de cenar, ahora si no se alquila una cancha con todas la de la ley no se puede jugar.

9:33 a. m.  
Blogger Pitoti2 también estuvo divagando

ADRIAN: ¿Usted era millonario? Esos trencitos eran un lujo. Antes de los Rastis eran los Mis ladrillo, que eran más quebradizos y nunca suficientes para hacer lo que uno quería. Veo tambièn que tiene buen oido, porque por lo general los disquitos eran ininteligibles, más aíçún luego del respectivo manipuleo.

CENTAURO: Otro acaudalado. Un Scalectrix eran palabras mayores. Y es cierto, me faltaron las "armas" varias, incluida la honda o gomera con una horqueta de palo y elástico de tiras de cámaras de bicicletas rotas.
Y si no había potrero, la calle era buena también, salvo las esporádicas interrupciones de algín que otro auto.

11:36 a. m.  
Anonymous Anónimo también estuvo divagando

Ay, pitoti... me cagó... así de sencillo... Yo soy jovencita...

Lo único que recuerdo es "mi bebé de Yolibel" (que, by the way, no sé cómo se escribe)...Nunca me la trajo ese Papa Noel puto... y los Reyes una vez me trajeron un CD de (cha chan cha chaaaaaaaann) MANUEL WIRTZ!

11:17 a. m.  
Anonymous Anónimo también estuvo divagando

La carga nostálgica de esta época es inevitable, no sé si añoramos mejores tiempos o solo nuestra pasada niñez...pero ¡que lindos eran, y que sencillos, nuestros juguetes!...jugabamos con ellos y "no jugaban ellos con nosotros" como en la canción de "Peteco" Carabajal...por otra parte, nuestra imaginación y nuestras circunstancias nos permitían que con un barquito de papel encontremos en cualquier canal un río, como en la canción de Serrat. Felices evocaciones.

2:52 p. m.  
Blogger Araña Patagonica también estuvo divagando

ahora si se puede comentar en este blog!!!!!!!!!
yo si tuve mi muñeca con disquito.. que nostalgia..
bueno y como te comenté.. tengo una anécdota del jueguito de té de porcelana que ya postearé.
Un beso grande papanoeloso!!!!

2:56 p. m.  
Anonymous Anónimo también estuvo divagando

ay nene la verdad es que es una pena. Yo tambien añoro mucho esos años, sobre todo porque mis hijos viven hoy una vida tan diferente. No puede ser que hoy para un nene de siete años no sepas que comprarle porque ya los juguetes casi ni les importan! Juro que me da mucha pena realmente.

Las muñecas con el disco, mi dios me habia olvidado de eso que lindo era.

Esperar las navidades, que lindo realmente. Me gustaria ser niña otra vez para poder sentir eso, pero ultimamente mi mente me esta transportando mucho a esas epocas y me pongo feliz porque puedo sentir y cerrar los ojos y recordar todo eso. Que lindo.

Besos

4:14 p. m.  
Blogger godsize también estuvo divagando

Yo también me anoto del lado de los jóvenes (por lo menos por un par de años más). Los ladrillos eran Lego, los Scalectrix moneda corriente (aunque una vez recibí uno que tenía un loop totalmente alucinante). Y desde los 6 años cada dos o tres navidades recibía una consola distinta... Es verdad, siempre preferí los videojuegos a los juguetes. ¿La niñez está perdida?

2:58 p. m.  
Blogger Pitoti2 también estuvo divagando

CONEJA: Usted es bien de la época de las Barbies, entonces. Pero Manuel Wirtz es casi tan inteligente como ese muñeco.

PROFE: Seguro que se extraña la independencia de los problemas que teníamos. A veces los juguetes eran solo cajas y palos, lo importante, como bien dice, era el juego y no los juguetes, que es lo que noto como la deficiencia de los niños de hoy.

ARAÑA: espero ansioso su post.

CYN: Me convencí que mis niños se divierten más con papeles y cartones que con los juguetes y por suerte tengo patio para sacarlos a jugar. Creo que lo que más se ha perdido es la imaginacion, que de cualquier cosa sacabamos juegos, además de la parte de sociabilización. El aprender a convivir y compartir, que también lo hemos perdido como adultos.

GODSIZE: No es que la niñez se haya perdido, solo que han dejado de vivir ciertas cosas que son importantes para su crecimiento, y que no los compensa el danonino. La barrita de amigos, las peleas y reconciliaciones, aprender a compartir y perdonar, esas cosas que los videos, la PC y la tele no dan.

11:53 a. m.  
Anonymous Anónimo también estuvo divagando

Amigo, la respuesta a Godsize me hace pensar que esto daría tela para rato, "compartir y perdonar.." era tan esencial y tan sencillo tener un "amigo de fierro"...sin que piensen que había algo "raro", que eramos "trolos" o algo parecido, o por el contrario, que eramos enemigos o suicidas, por las andanzas en que nos metíamos...no sé, en todo caso un silencioso y sentido homenaje a los compañeros de esa singular niñez...Te saludo.

4:16 p. m.  
Blogger Pitoti2 también estuvo divagando

PROFE: Este comentario ha sido el que me hace pensar que no ha sido desatinado publicar temas que en general parecen triviales o trillados, pero que por suerte nos hacen reflexionar. Ojala tuviera el tiempo y la capacidad para explayarme más en ciertos aspectos, pero por ahora debo conformarme que al menos quede la semilla de la inquietud. Un abrazo para usted, amigo.

8:12 a. m.  

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