De aca vengo
Acá me tienen, para bien o para mal, pero algunos me pidieron que vuelva y no puedo defraudarlos.
Voy a hacerles un breve relato de las aventuras, o desventuras, que me han tenido lejos del ciberespacio y alejado de su compañía.
Como algunos saben y los que no se están enterando ahora, parte de mi trabajo transcurre entre mis montañas mendocinas, lo cual le agrega un toque de placer al mismo.
Pero como no todo lo que reluce es oro, ello también implica riesgos, lo cual es el caso de lo que más adelante les cuento en detalle.
En general el acceso a estos sitios es por helicóptero o bien en mula, lo que implica un desgaste adicional, por eso elegimos lo primero, aunque en esta época del año, que el cambio estacional vuelve al clima más variable.
Eso sumado a que las estaciones están bastante aisladas, como se ve en esta foto de Toscas. (¿A ver quién me dice donde está la estación?).
Pero no todo es trabajo y siempre hay ratos para el descanso y unos mates.
Ya en la Laguna del Diamante nos encontramos con algo de nieve, como se ve en el suelo. Miren que lindo se ve el volcán Maipo.
Hay paisajes que son impagables, como este amanecer sobrevolando las cumbres de la cordillera.
Mientras más tiempo se prolonga la campaña, más probabilidades de que la climatología juegue una mala pasada aumentan. Este fue el caso de dos estaciones que solemos hacer una a continuación de la otra por su cercanía. Al principio todo marchaba bien, como se ve en la foto tomada en Salinillas.
Pero al pasar a Palomares, la otra , un temporal en el llano, acompañado de fuertes vientos en altura hizo que no se pudiera volar y si bien arriba no había nubes, si se encontraban y en cantidad en el bajo. Esto ocasionó que un viaje planificado para un dia se prolongara a cinco, lo que no hubiera sido tan crítico si la comida no hubiera sido solo para un par de días.
De todas formas siempre hay algo para hacer y aprovechamos el tiempo para escalar y conocer lugares que de otra forma, por falta de tiempo, no habíamos hecho. Por eso acá me ven con el glaciar Marmolejo sobre el cerro del mismo nombre, al fondo donde se aprecian las nacientes del río Palomares.
O una gran meseta de hielo, el mesón San Juan, que se confunde con las nubes por lo blanco.
Los estragos que se ven en la foto sobre mi persona, no se deben al hambre ni a lo riguroso del clima o la altura, sino simplemente a los años.
Hay otras cosas menos imponentes, pero igualmente bellas como esta flor que no había visto antes y crece a más de 3.500 metros de altura.
Dicen que la necesidad tiene cara de hereje, por eso volvimos a los inicios de la civilización y nos convertimos en cazadores, con el inconveniente que hemos sido criados con los supermercados demasiado a mano, así que podemos decir que no hubo suerte, para disimular la vergüenza de la falta de habilidades.
Hasta llegamos a invocar a dioses paganos de la naturaleza. ofrendándoles los bienes más preciados.
A pesar de todo y aunque parezca una fábula, el día lunes, en una recorrida en los alrededores encontramos entre unas piedras a guisas de tosca gruta esta imagen de la Virgen de Luján, semienterrada.
Como era de esperar , quienes quedaron abajo preparaban una expedición de rescate que desafortunadamente no pudo progresar, ya que el paso estaba totalmente cubierto de nieve.
Al otro día, sin previo aviso apareció milagrosamente el helicóptero, que pudo volar a pesar de los pronósticos en contra ya que durante un lapso de un par de horas el viento amainó y nos sacaron.
Creer o reventar.

El viernes pasado fuimos al Parque Provincial Aconcagua, que como siempre nos deslumbró con su belleza. Vean, finalmente, la Laguna Horcones y el majestuoso cerro Aconcagua.

Voy a hacerles un breve relato de las aventuras, o desventuras, que me han tenido lejos del ciberespacio y alejado de su compañía.
Como algunos saben y los que no se están enterando ahora, parte de mi trabajo transcurre entre mis montañas mendocinas, lo cual le agrega un toque de placer al mismo.
Pero como no todo lo que reluce es oro, ello también implica riesgos, lo cual es el caso de lo que más adelante les cuento en detalle.
En general el acceso a estos sitios es por helicóptero o bien en mula, lo que implica un desgaste adicional, por eso elegimos lo primero, aunque en esta época del año, que el cambio estacional vuelve al clima más variable.









Hay otras cosas menos imponentes, pero igualmente bellas como esta flor que no había visto antes y crece a más de 3.500 metros de altura.





Creer o reventar.

El viernes pasado fuimos al Parque Provincial Aconcagua, que como siempre nos deslumbró con su belleza. Vean, finalmente, la Laguna Horcones y el majestuoso cerro Aconcagua.


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