Según el cristal con que se mire

La realidad es que la mujer tampoco comprende al ser masculino y por ello existen estas desinteligencias y falta de comprensión mutua.
Por ello, y con ayuda de los miles de mail inútiles que me llegan a diario, voy a transcribir un pequeño manual de instrucciones para entender mejor a los hombres:
- Cuando necesites algo, pídanlo: Indirectas sutiles, no funcionan. Indirectas fuertes, no funcionan. Indirectas obvias, no funcionan. ¡Solamente pídanlo!
- "Si" y "No" son respuestas perfectamente aceptables para la mayoría de las preguntas.
- Los problemas son para resolverlos, si necesitan compasión recurran a una amiga.
- Si preguntamos "¿Qué pasa?" y responden "Nada", actuaremos como si no pasara nada.
- Si hacen una pregunta que no quieren que les respondan, aguántense una respuesta que no quieren recibir.
- Si preguntan en que estamos pensando, prepárense para discutir temas como sexo, deporte, autos o falta de guita.
- Si nos piden que hagamos algo, no esperen que lo hagamos como ustedes quieren. Si no les gusta como lo hacemos, háganlo ustedes mismas.
- Si dijimos algo que se puede interpretar de dos formas y una lastima, enoja, hace sentir triste; quisimos decir lo otro.
- Cualquier cosa que hayamos dicho hace un mes atrás es inadmisible como argumento para una discusión. De hecho todos los comentarios se vuelven nulos y caducan a los diez días de vertidos.
- No nos pregunten si están gordas. Nos gusta tocar y acariciar el cuerpo de una mujer. El peso no brinda ningún efecto.
- No tenemos idea de los talles. Si nos gusta, está buena. Es cuestión de percepción. (*)
- Los escotes pronunciados y las faldas cortas y apretadas están para mirarse.
- Llorar es chantaje.
- Aprendan a usar el inodoro. Si la tapa está abajo, nosotros no nos quejamos.
- Los hombres distinguimos hasta los colores secundarios. Durazno es una fruta y no tenemos idea de lo que es "malva".
- Si algo pica, debe ser rascado.
- Más de un par de zapatos son demasiados zapatos.
- Tienen suficiente ropa. Lo que se pongan les queda bien.
- Estamos en forma... Redondo es una forma.
(*) Algunas líneas en la cara, algunos puntos de sutura en el vientre, algunas marcas de estrías, no les quitan su belleza. Son heridas de guerra, testimonio de que han hecho algo con sus vidas, no han estado años en formol ni en un spa. ¡Han vivido! El cuerpo de la mujer es la prueba de que Dios existe. Es el sagrado recinto donde nos gestaron a todos los hombres, donde nos alimentaron, nos acunaron, que nosotros sin querer las llenamos de estrías, de cesáreas y demas cosas que tuvieron que ocurrir para que estemos vivos.
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